La UE y su política de doble rasero ante Libia

Argelia, Túnez, Egipto, Marruecos… y ahora Libia es el país más destacado (según los medios). La llama árabe se extiende imparable por todo el Magreb y por Asia Occidental, llegando a Yemén, Bahréin, o Jordania. El pueblo árabe, harto de años y años de represoras dictaduras, y afectado por las políticas imperialistas, está tomando cada vez más conciencia de su situación social, ante lo cual se está organizando para reclamar comida, derechos, y democracia.

Y mientras, la Comunidad Internacional con su papel de siempre: criticar lo mínimo, y de actuar nada. La mayoría de los Estados de la UE, solo “aconsejaron” a los Gobiernos de Túnez y Egipto, que tuvieran en cuenta “posibles reformas sociales”. Pero eso, además de ser completamente insuficiente, es realmente absurdo, cuando son esos mismos Gobiernos quienes reprimen y quienes saben perfectamente por qué reprimen. Pero más hipócrita resulta que la Comisión Europea esté a su vez advirtiendo a sus Gobiernos de que deben poner fuertes restricciones en las fronteras, para impedir que lleguen refugiados políticos. De hecho, Italia ya se está encargando de poder expulsar a más de 5.500 inmigrantes tunecinos que han ido llegando como refugiados, ¿es esta la cara humanitaria que se quiere dar la UE?

Esa cantidad de inmigrantes que está llegando a las costas de Italia, al no disponer de papeles se les pasa directamente a los Centros de Internamiento y Expulsión, lugares que se podrían considerar como cárceles desde donde se les envía posteriormente de vuelta a su país de origen. Dicha medida, incumple completamente la Resolución 45/158  que se aprobó el 18 de diciembre de 1990 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, organismo al cual pertenece Italia. La Convención Internacional sobre Protección de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, afirma claramente: “Todas las personas, no importa su nacionalidad, raza, estatus legal u otro, tienen derecho a la protección de sus derechos humanos fundamentales y al trabajo, incluidos los trabajadores migrantes y sus familias. Todos los gobiernos tienen la obligación de asegurar estos derechos.” Entonces, ¿cómo se puede permitir lo que está haciendo el Gobierno de Silvio Berlusconi?

El cinismo llega a su culmen si tratamos el caso de Libia. Dicho país es tan rico en petróleo, que muchos Estados dependen  a nivel energético de sus exportaciones (exportando más del 95%), por ello Libia se convierte en un país tan codiciado por el capital europeo y de EEUU. Debido a esto, todas las grandes potencias se han puesto manos en marcha a través de los grandes medios, bien inflando los datos de muertes, o bien exagerando el nivel de caos, y así al mismo tiempo ir preparando una futura y más que probable operación militar por parte de la OTAN, directa o indirectamente, para hacerse con todo el negocio del petróleo (algo que puede recordar en cierto modo a lo sucedido en Irak).  El pueblo libio tiene que estar alerta no solo de las operaciones represoras que realice su Gobierno, sino estar también muy atento de las tramas que vayan organizando las potencias internacionales, ya que su máximo deseo es repartirse el pastel cuanto antes sin importarle lo más mínimo la población, como es de esperar.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Unión Europea, Violencia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s