Adiós a la disparidad de tallas

La ‘aventura’ del probador, en el que uno se adentra sin saber si en ese comercio usa una talla 38 o necesitará la 42, puede tener los días contados. La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, ha firmado un acuerdo con los representantes de la industria de la moda para homogeneizar las tallas de la ropa y promover una imagen saludable y adaptada a la de la población.

En la actualidad, no hay un criterio que unifique las tallas. Ni en España ni en el resto de Europa.

El Ministerio de Sanidad es consciente de que las diferencias de tallas entre unas tiendas y otras e, incluso, dentro de una misma marca, son la práctica habitual, sobre todo en la ropa femenina. Además, los patronajes son cada vez más grandes, para que la compradora piense que se tiene una talla menor de la real.

El Ministerio cree que el modelo de belleza que a veces promueve el mundo de la moda, asociado a una excesiva delgadez, es inalcanzable para la mayoría de las personas. En casos extremos, puede contribuir a trastornos de salud graves.

Con el objetivo de poner fin a estas prácticas, se ha creado este acuerdo de autorregulación, en el que se trabajaba desde abril de 2006. El plan también contempla otras medidas para que las tiendas de ropa se ajusten a la ‘realidad’. La talla 46 deja de considerarse talla especial. Además, los maniquíes expuestos en las tiendas también tendrán que responder a las medidas normales de la población y no podrán utilizar una talla menor a la 38. Este será un cambio progresivo, previsto para los próximos cinco años.

“No es razonable en una sociedad moderna y avanzada que se creen estereotipos de belleza alejados de la realidad social de una comunidad. Es un compromiso de todos que belleza y salud vayan siempre de la mano”, ha dicho la ministra. En la firma de este acuerdo han estado presentes la directora general de Consumo y Atención al Ciudadano, Ángeles Heras, y el presidente de la Asociación de Creadores de Moda, Modesto Lomba. Además de esta asociación, también han suscrito el acuerdo la Agrupación Española de Género de Punto, la Federación Española de Empresas de la Confección, El Corte Inglés, Cortefiel, Inditex y Mango.

Estudiar el cuerpo de las españolas

Para que el consumidor pueda aclararse en el ‘maremagnum’ de tallajes, los diseñadores y fabricantes también se han comprometido a mejorar la información sobre las tallas, que reflejará las medidas corporales que correspondan a la talla de cada prenda. Ese rango de medidas se realizará en a partir de un estudio de la población femenina española.

A lo largo de este año, el Instituto Nacional de Consumo realizará un amplio estudio antropométrico para conocer las medidas corporales más frecuentes de la mujer española. Se llevará a cabo sobre una muestra estadísticamente representativa de las españolas, compuesta por un total de 8.500 mujeres de 12 a 70 años.

“Si como esperamos todo se desarrolla bien, por supuesto que lo continuaremos con uno relativo a hombres (…) pero parece como si la homogeneización de las tallas en el caso de los varones estuviera más avanzada”, dijo Salgado.

El estudio femenino comenzará en breve con una fase piloto en Madrid (en la sede del Instituto Nacional del Consumo), Tarancón (Cuenca) y Quartell (Valencia). La medida se realizará mediante unas cabinas especiales, con equipos de captura de imagen en tres dimensiones, que proporcionarán medidas longitudinales y perimetrales de las mujeres. Estas cabinas se irán trasladando por todo el país durante este año, hasta visitar un total de 60 localidades de toda España. La información adicional sobre las tallas se implantará progresivamente en el plazo de 18 meses desde la finalización del estudio.

La polémica en las pasarelas

Los empresarios y creadores de moda se han comprometido a fomentar esa imagen ajustada a la morfología de las españolas, tanto en los comercios como en las pasarelas. Además de los límites a los maniquíes, el acuerdo recoge la importancia de que también las modelos de los desfiles respondan al perfil biométrico de la población.

El acuerdo de Sanidad es el último capítulo de las medidas que en los últimos tiempos han envuelto al mundo de la moda en la lucha contra los trastornos de la alimentación, ya sea a instancias de los propios diseñadores o presionados por las autoridades o la sensibilidad social sobre el tema.

La primera pasarela internacional que vetó a las modelos excesivamente delgadas fue Cibeles. El gobierno de la Comunidad impuso el famoso límite del Índice de Masa Corporal (ver gráfico), prohibiendo desfilar a las modelos con un IMC inferior a 18. La medida ha sido imitada posteriormente por las pasarelas italianas (Milán y Roma).

Los diseñadores neoyorquinos han firmado un convenio mucho más ‘light’ (no prohibirán a las modelos hiperdelgadas, aunque prometen luchar contra la anorexia y bulimia), mientras que otras pasarelas, como París (en la imagen), han reafirmado su intención de no someter su ‘creatividad’ a ninguna norma.

(elmundo.es 25 enero 2007)

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